lunes, 14 de mayo de 2012

Día 5. Confesiones.

Confesiones:

1. En algún momento y por razones inexplicables coincidí con un extraño blog que sedujo mis pensamientos (literalmente), leí un poco, despacio, con entusiasmo y con ganas de leer algo verdaderamente bueno; tener sus palabras frente a mis ojos bastó para sentirme presa de aquella grandeza de letras que corrían al par, me detuve un poco y tomé cartas en el asunto, dentro de muy poco ya había leído todos sus escritos electrónicos, pero faltaba algo más, no ese algo de aquel individuo ajeno a mí, sino algo de mi, algo mío, de mi pertenencia, que fuera la clave a mis exigencias de siempre, de la incansable y la que quiere más.

2. No me pertenece el conformismo, más bien, me conduzco por el camino ancho, largo, el que  me da aún más de lo que siempre espero, de pura casualidad suelo ser barbara con mi búsqueda diaria entre la ironía y la curiosidad que merodea en mi mirada de credibilidad y sensatez, pero nunca juego a saber más que otros, es mejor ser inteligente y actuar con calidad propia y sin inmadureces.

3. Ese sabroso deleite que tuvieron mis apenas ojos del mencionado blog, quisieron sentirse éter, quisieron rozar el continente de mis paraderos desconocidos y aún sin final feliz, quisieron hacer propia la carne de nuestra vida en ese pedazo de tierra que se nos fue otorgado por tiempo indeterminado (sabido por nosotros), con nombre y apellidos, hasta por fin llegar a la meta, con los sueños alcanzados y nunca vanos de haberlos intentado, quisieron ser desgastados como un par de zapatos. Le agradezco a esa persona extraña, por prestarme su idea y devolverle con mi sonrisa y letras propias.

4. Me vi obligada a acatar las decisiones de mi razón, era justo que ella tuviera su espacio personal, y lo tuvo, le obsequié mis puños y un poco de sudor para verla feliz, era lo más que podía hacer después de tanto drama que le metí con mis proyectos, con estos afanes de escribir, escribir, escribir libros, con mis emociones alteradas, con ese esfuerzo y dedicación de universitaria, con ésta piel que no se cansa, con ese amor ingrato que me orilló a decisiones nefastas y que sueño en secreto con algo no muy lejano y duradero.

5. Mi cansancio se triplicó en mis voces sin ruido, el reloj me alcanzó a las dos y treinta de la mañana y no deseaba detener de parpadear por ningún motivo, aunque es necesario frenar a veces un vicio, no siempre se ganará la batalla, ésta vez me ganó la conciencia, los estudios universitarios me ruegan una vez más, me imploran con ojos llorones y los ignoro con tal ruindad y descaro, pero al final me arrepiento y le pido disculpas a esos libros que me lloran, a esos libros que a fin de cuentas amo con mi sangre de poeta y futura profesionista de la salud (polos opuestos los míos).

6. No hay quién despeine el mar de mis ojos, el motivo es que mis motivos no alcanzan a ser saciados por la pluma, ni por el papel o la pared, ni por lo corto que parecen mis años vividos, al menos tengo un techo que me socorre y un pan que me robe el aliento.

7. Hay renglones sin destino y sin dueño.

8. Es mejor poner olvido que dejar la firma, así no me buscan y me encierran entre cuatro paredes.

9. Necesito un té y un apagón, de otra forma no me marcho.

10. Mi libertad quedó entre lineas y decidí ponerle nombre, con la intención de verla bonita; no hay sensación más grata que saberlo lejos de mi vida aunque cerca al mismo tiempo.


  -¡Hombre!, ¿qué me diste que no te esfumo de mi vida?-

...


sábado, 12 de mayo de 2012

Día 4. El suicidio del reloj.


Un poco de adrenalina no me vendría mal en este momento, la situación es que en ocasiones proclamo mis incongruencias con actos involuntarios ante la persona que está a mi lado (claro, si la conozco), y me cohíbo luego, es que de pronto me atribuyen etiquetas de demente y es incomodo que le repitan a uno lo que ya sabe que es.
Pero no es culpa mía, o al menos así pensaría alguien que sabe de sus estados emocionales. Yo por ejemplo, estoy de acuerdo en que las descargas sensitivas que sufre un individuo deberían ser sometidas a un estudio minucioso y sin fines de lucro, que indiquen el nivel de afección en la persona, sólo para tener más certeza de los hechos (si conocen alguno, avísenme ¿no?).

¿A caso a mi edad debería cuestionarme si la locura influirá en mi futuro no muy lejano?. Siempre me conformo con esa incertidumbre, pues retorno de la locura a los estados depresivos y los esfumo pronto con anécdotas triviales.


La resurrección de las letras me vino ayer, con esa frágil inocencia que me produjo pasiones humorísticas, y mañana, ya pidiéndome casi a gritos de rebeldía, el absurdo descontrol me indujo al abnegado susurro de mi tinta, y pretendí con delirio festejarle a la luna y despertar a su lado inexistente, con el aferrado amor de nunca acabar en el intento. 

Le escribí a mi Romeo lo siguiente:

'Poema indeseable'


El suicidio
del     R   E   L   O   J
era un acto de promesas
que recurrían siempre
a la necedad de quebrantar
las lluvias armónicas,
y escabullirse del pensamiento obsoleto,
huir de lo insolente que suena tu
N
O
M
B
R
E
al salir de mis labios, con ésta, tu presencia
 A
      U
           S
               E
                   N
                        T
                             E.


-Debo reservarme la necesidad de preguntarme "¿por qué él?"-


Largo, largo es el tiempo de nosotros, de querernos en ésta necia necesidad de necesitarnos. El estilo de mi sangre nunca se pierde, sólo se vuelca como quiere, existe pronunciada con esperas.






jueves, 10 de mayo de 2012

Día 3. ¡A toda mamá!


La multitud se congestiona como marabuntas en tiendas departamentales, florerías, pastelerías, siempre con la misma fecha, con la misma intención de cada año ¡festejar a toda mamá!

Digamos que hoy es festejo nacional, 10 de Mayo, mejor dicho 'Día de las madres'. Me parece una oportunidad perfecta para observar con detenimiento los gestos, las muecas, esas expresiones sin rumbo; al parecer muchas personas tienen la misma controversia de la fecha cuando se supone que para mamá no hay fecha para "quererle más, regalarle más, sonreírle más", aunque se supone que por razones obvias se siente bonito que te regalen algo.

-¿Qué le regalo a mi madre?, ¡Vaya detalle!-

¡UN LIBRO! Esas palabras estuvieron en mi boca en la brevedad, pronunciadas como una señal del más allá (o más acá), una compañía ideal para las compras matutinas, el mejor amigo mío, una imprescindibe feria de libro en el centro de la ciudad y vaya fortuna la mía, hasta recordé esos tiempos de adolescente estudiante cuando salíamos repletos de libros y con la sonrisa en los ojos, casi lloro (jaja).

Hasta parece domingo, no hubo universidad pero mucho movimiento, aunque como diario "hay que leer", esa palabra, ya la sueño "leer, leer, leer", diría que me fastidia pronunciarla, pero al revés de esto, me provoca un éxtasis, un viaje estelar del que pocos quieren regresar, ¿será posible tener un orgasmo con la lectura?  mi cara de suspenso me invade ante la incógnita (seriedad ante mi duda).

-Leer es un placer, ¡claro que te leo libro amado!-

¡Salud por ellas! Mamás de la vida prestada, de la benevolencia y del amor más puro; considero que el día me vio feliz pero a mi ver esto no fue cierto, mi angustia por no sé qué me envolvió en una turbulenta desesperación de tristezas acompañadas del nudo incomodo en la garganta, la brevedad de un problema causó sobre mí los estados de animo más controversiales, no siempre seré la más dichosa de portar una sonrisa alegre.
 
-¿A caso se me secó el corazón?-


Eso será mi único misterio (si cómo no).