Hay un instante de vida en que deja de tener el valor porque se lo quitamos nosotros, el mismo que despreciamos hace cinco minutos o ahorita precisamente. Le robamos lo sabroso a lo amargo o a lo agrío, intentamos desprender lo corroído de lo que está mal, porque es un error simplemente y eso "no tiene caso".
Hay que encontrarse pues, con las libertades que uno busca, la esperanza contempla la decisión del hombre y el esfuerzo se aplaude con el beso y el abrazo, aspirar a, es sinónimo de mi anhelo eres tú, esas palabras deberían ser un acto de memoria, así la humanidad comprendería lo esencial del amor y no del odio.
En cuatro días de ausencia, me dejé olvidada, como invalida del amor que no me perteneció nunca, del amor que me fue prestado sólo para ser el suspiro oculto en mi latido ingenuo. Cómo me habría gustado decirle Te amo y no dejarle un Adiós.
-Romeo, que bienaventurado sea tu viaje, yo seré fiel a tu silencio que no proclamó ni el desprecio-
Para decir FIN, no es tan fácil como se dice, primero hay que merodear, echarse para atrás, recapacitar, pensar, llorar, suplicarse, luego reflexionar, enojarse, elegir y actuar, por último está la indecisión (de nuevo), pero más allá está el valor de hacer las cosas, ahuyentar la cobardía con un soplido y decidir con austeridad, pero jamás lamentarse o arrepentirse.
Quién teme a SER ante si mismo y la sociedad
será temeroso toda la vida,
quién ofrece orgulloso silencio
callará verdades que podrían ser la mera
F
E
L
I
C
I
D
A
D
Al final del día construí varias de mis líneas, con ello comprendí
cosas tan ciertas:
"Lo imposible se hace posible cuando lo incierto es más cierto al atreverse"
¿Cuántas veces le dije a tu ceguera que te quería?
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