sábado, 11 de agosto de 2012

Día 35. La permanencia de la tierra.

Nos sentamos en este paraíso de fértiles rocíos esperando a que el viento se arrojara con su rugido tibio, mientras la tierra de nuestra patria se desbordaba de sus días amedrentados.

La desesperación nula se convertía en añicos y mis deseos por anidar un chapucero en cada silencio engendrado por mis manos se desvanecían de poco en poco.

Nos esperamos vacilantes, encandilados por la desesperanza, desfilando miradas oportunas y coquetas, nos aferramos a la permanencia de la tierra que se desenvolvía con dureza, que simbolizaba la metáfora de nuestro engañado pensamiento.

Y cada vez que quisimos ser aves, como por sospecha de la escrupulosa alborada, nos acomodamos arrinconados en el sol de la noche, aflojando la virtud de la desnuda cascara que recubría nuestros cuerpos sin espectro, con la forma viva, incandescente, quemante.

Era nuestra apariencia, con ademanes intranquilos que rebasaba los instintos en las fronteras de nuestras cejas amenazantes, bajo el pudor de la ropa interior que se levantaba por la excitación, delicada, retorcida por la entrepierna, juguetona, erizada. 

Y a veces cuando el decoro de la revelación se entrometía por el temor y el llanto, afligido el reproche, nos arrojamos en la inevitable agalla para ser la permanencia de nuestra tierra en el molde de cada cuerpo soñador, loco, nutrido y gustoso por el amor que circulaba como petroleo por las venas fervientes, espaciosas y caprichosas.  

Agotando la solitaria decencia nos acogimos en las palabras de querer ser, de no evadir el gozo y enamorarse del interior puro y entregado que con anhelo se construía cuando nos habitamos el uno por el otro. 

I. Goretti.®


viernes, 3 de agosto de 2012

Día 34. Poesía para enamorados.


YO CONTIGO
Ese esmero por alcanzar tu mano y apoyarla sobre la mía
hasta encontrarnos en el espacio mismo
donde el ocaso es nuestro cine
el pasto nuestra almohada,
y acechamos al mimo con los ojos vivos
los pájaros imitan
revolotean, cantan,
se fascina el viento por tu aroma
me enrollo ante tu boca
anidando fronteras
en un armonioso soplo
quedando como en secreto
bajo la fría lluvia de  nuestro julio,
y me guardo tu nombre sobre mi hombro
y me eleva la dulzura de tu risa,
coincidimos,
somos sonrientes chapuceros
en el crujir de la nívea luz,
elijo tus pasos
para cruzar las penumbras,
elijo la alegría
hasta la muerte indefinida
y humedecer el reclamo,
el lamento,
con esperanzas finas
y salvarnos juntos, 
guarnecer la ilusión
con la miel que nos ofreció la vida,
adueñarnos de cada trozo,
de cada poro que sirvió como regazo,
hacernos el uno con el otro 
la sutil muestra del amor.

I.G.C.®
Agosto2012.


miércoles, 1 de agosto de 2012

Día 33. El Renacer de un Blog.


Vaya, el tiempo es un pasajero más de mi autobús, me quiere tomar ventaja cuando giro en una curva peligrosa, luego le tomo por sorpresa y me le adelanto, es así como no soy presa del tiempo mismo.

Es preciso cambiarle nombre a todo, a la tinta, a la vista, a los pasos, a la sonrisa, a lo banal, a lo absurdo, a  las promesas, al mar, a la calle, a la mentira, al engaño, al olvido, y a la lágrima, también al enojo o a lo grotesco, a la ortografía no, pero al sueño sí, a la locura, a la inteligencia, al pájaro, a una canción, al antojo y al capricho, a la quimera, a las alas, al respeto no pero al amor sí, al suspiro, a la lluvia, a  una roca, al cielo con sus nubes, a la suciedad y a lo innombrable, o hasta a lo irrevocable que es tu nombre de caballero en mis silencios estridentes, a todo de una buena vez, hay que hacer ajustes, diseñar el porvenir, hay que hacer renacer todo, hasta el renacer de un blog, sí, como este, no estaría mal, nada, sólo necesito saber cómo empezaré, tengo las dudas más infantiles de la existencia, aún.

Es extraño este día, y el de ayer, últimamente todos, ya no preparo nada, últimamente, para el día siguiente, sólo me recuesto en la cama pensando en algún buen recuerdo, en alguna persona especial, en alguna palabra, mirada, sonrisa, en un sentimiento triste o feliz, o simplemente pienso en algo que hice durante el día con esencial importancia, me dejo resbalar por el diluvio del sueño y hago como que me enamoro del silencio de la noche hasta quedar completamente y perdidamente dormida. El día siguiente es un continuo movimiento de cosas muchas, y las vacaciones se me están terminando y siento que me faltan cosas por hacer, empezar, terminar, me encanta esta polifacética mujer en la que me he convertido y que día a día la pulo con mis manos, pies, boca, todo todo todo, me fascina lo sublime que la vida es alrededor del mundo infinito, (note-se esta felicidad desbordante) en fin, hay que pintar días nuevos con la mano, con la lengua, con el dedo o el ojo, o la mano, a lo mejor con un pie, o dos, con la cadera, los pies, o con todo, más fácil.


Y por ser el día uno de Agosto:
Hace días comentaba que había concluido mi primera y (creo por convicción propia) buena pintura, me gustaría hacerla rodar por este espacio como parte de mi agradecimiento a los países que me siguen por este medio. Espero les agrade con todo y el poema que le hice a la pintura.

Título de la obra:
El Crepitar de la Ciudad Revelada
Técnica:
Óleo.




EL CREPITAR DE LA CIUDAD REVELADA
Sus pasos marchan, sus cielos chillan;
es el crepitar de la ciudad revelada,
el chapucero de la rebeldía.

En este latente amparo
trazaré el límite de mis pasos
hasta reunir el bálsamo de la vida.

Y alcanzaré a la gitana luna,
ofreciendo al mundo
un lienzo entre el principio
y el
F
I
N.

I.G.C.