Ayer volví con tu sonrisa en mi rostro,
estuve esperando que desvanecieras
y me hablaras al oído.
Pero déjame contarte que no fue fácil
alejarme de tu tiempo,
me convencí que no seria feliz así,
desolada como el viento en el olvido.
Por ti puedo ser la gran ilusión
de lo que llena mi refugio
al sentir que te apartas de mis ojos,
solo el consuelo de que sigues en mi mente.
Puedo mirarte por inercia,
pero déjame contarte que cada lagrima en mi sombra
resuena en el parpado de la lluvia
y me ahoga en la brisa de tu silencio.
Quisiera extrañarte sin amarte.
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