miércoles, 15 de agosto de 2012

Día 36. A un paso de la verdad.

En ocasiones llegué a preguntarme, ¿cuál, cuál es el propósito de esta vida tan desconocida pero a la vez tan placentera que estoy teniendo?  y vaya que de vez en cuando lo sigo haciendo, la cuestión es que cuando me levanto de un tiempo para acá todo es tan distinto, tan cambiado, amanezco con otro aspecto, con otro rostro, todos los días muy distintos, a veces con ese rostro de duda o de risa, de lloro o de incongruencia, a veces de desconcierto o de alegría todos los días. Descubrí que las vivencias que han surgido últimamente ya no son coincidencias, comprendí que tienen un fin, y podría producir un derrumbe en todo esto si continuara hablando de tal forma, pero la realidad es que me encuentro a un paso de la verdad, a un paso de poner nombre a todos los hechos "extraños" "anormales" que a mi alrededor se han formado día a día. Y pareciera que es una locura, al principio lo creía pero no lo fue, una persona cercana y lejana a la vez me hizo reafirmar lo que me ocurre con sus mismas palabras mías, era una coincidencia, pero no lo era, ni mentira tampoco pudo serlo, pero nuestras generaciones se han juntado en este camino para llegar a una misma verdad, a una misma misión, la felicidad compartida.

Lo único que sé es que este cambio está generando grandes cosas, una de ellas la razón de estar aquí, la única razón de saber a qué vine a este pedazo de tierra que me fue otorgado, la única y más valiosa razón de vivir en la búsqueda de todo lo bueno.
El miedo, la pena, el lloro, el lamento, la tristeza, todo aquello apagado y sin color va saliendo de mis pasos, voy marcando una línea opuesta a todo esto, simplemente se va formando una diferencia grande, una diferencia que atraje a la vida mía.

-Estoy a un paso de la verdad, ¿y tú?-

¡Saludos amigos fronterizos!


1 comentario:

  1. Me encanta la manera tan sublime de escribir que tienes colega, muy deliciosa.

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