La multitud se congestiona como marabuntas en tiendas departamentales,
florerías, pastelerías, siempre con la misma fecha, con la misma intención de
cada año ¡festejar a toda mamá!
Digamos que hoy es festejo nacional, 10 de Mayo, mejor dicho
'Día de las madres'. Me parece una oportunidad perfecta para observar con
detenimiento los gestos, las muecas, esas expresiones sin rumbo; al parecer
muchas personas tienen la misma controversia de la fecha cuando se supone que
para mamá no hay fecha para "quererle más, regalarle más, sonreírle
más", aunque se supone que por razones obvias se siente bonito que te
regalen algo.
-¿Qué le regalo a mi madre?, ¡Vaya detalle!-
¡UN LIBRO! Esas palabras estuvieron en mi boca en la brevedad, pronunciadas
como una señal del más allá (o más acá), una compañía ideal para las compras
matutinas, el mejor amigo mío, una imprescindibe feria de libro en el centro de la ciudad y
vaya fortuna la mía, hasta recordé esos tiempos de adolescente estudiante
cuando salíamos repletos de libros y con la sonrisa en los ojos, casi lloro
(jaja).
Hasta parece domingo, no hubo universidad pero mucho movimiento, aunque como diario "hay que
leer", esa palabra, ya la sueño "leer, leer, leer", diría que me
fastidia pronunciarla, pero al revés de esto, me provoca un éxtasis, un viaje
estelar del que pocos quieren regresar, ¿será posible tener un orgasmo con la lectura? mi cara de suspenso me invade ante la incógnita (seriedad ante mi duda).
-Leer es un placer, ¡claro que te leo libro amado!-
¡Salud por ellas! Mamás de la vida prestada, de la
benevolencia y del amor más puro; considero que el día me vio feliz pero a mi
ver esto no fue cierto, mi angustia por no sé qué me envolvió en una turbulenta
desesperación de tristezas acompañadas del nudo incomodo en la garganta, la
brevedad de un problema causó sobre mí los estados de animo más
controversiales, no siempre seré la más dichosa de portar una sonrisa alegre.
-¿A caso se me secó el corazón?-
Eso será mi único misterio (si cómo no).


