sábado, 12 de mayo de 2012

Día 4. El suicidio del reloj.


Un poco de adrenalina no me vendría mal en este momento, la situación es que en ocasiones proclamo mis incongruencias con actos involuntarios ante la persona que está a mi lado (claro, si la conozco), y me cohíbo luego, es que de pronto me atribuyen etiquetas de demente y es incomodo que le repitan a uno lo que ya sabe que es.
Pero no es culpa mía, o al menos así pensaría alguien que sabe de sus estados emocionales. Yo por ejemplo, estoy de acuerdo en que las descargas sensitivas que sufre un individuo deberían ser sometidas a un estudio minucioso y sin fines de lucro, que indiquen el nivel de afección en la persona, sólo para tener más certeza de los hechos (si conocen alguno, avísenme ¿no?).

¿A caso a mi edad debería cuestionarme si la locura influirá en mi futuro no muy lejano?. Siempre me conformo con esa incertidumbre, pues retorno de la locura a los estados depresivos y los esfumo pronto con anécdotas triviales.


La resurrección de las letras me vino ayer, con esa frágil inocencia que me produjo pasiones humorísticas, y mañana, ya pidiéndome casi a gritos de rebeldía, el absurdo descontrol me indujo al abnegado susurro de mi tinta, y pretendí con delirio festejarle a la luna y despertar a su lado inexistente, con el aferrado amor de nunca acabar en el intento. 

Le escribí a mi Romeo lo siguiente:

'Poema indeseable'


El suicidio
del     R   E   L   O   J
era un acto de promesas
que recurrían siempre
a la necedad de quebrantar
las lluvias armónicas,
y escabullirse del pensamiento obsoleto,
huir de lo insolente que suena tu
N
O
M
B
R
E
al salir de mis labios, con ésta, tu presencia
 A
      U
           S
               E
                   N
                        T
                             E.


-Debo reservarme la necesidad de preguntarme "¿por qué él?"-


Largo, largo es el tiempo de nosotros, de querernos en ésta necia necesidad de necesitarnos. El estilo de mi sangre nunca se pierde, sólo se vuelca como quiere, existe pronunciada con esperas.






jueves, 10 de mayo de 2012

Día 3. ¡A toda mamá!


La multitud se congestiona como marabuntas en tiendas departamentales, florerías, pastelerías, siempre con la misma fecha, con la misma intención de cada año ¡festejar a toda mamá!

Digamos que hoy es festejo nacional, 10 de Mayo, mejor dicho 'Día de las madres'. Me parece una oportunidad perfecta para observar con detenimiento los gestos, las muecas, esas expresiones sin rumbo; al parecer muchas personas tienen la misma controversia de la fecha cuando se supone que para mamá no hay fecha para "quererle más, regalarle más, sonreírle más", aunque se supone que por razones obvias se siente bonito que te regalen algo.

-¿Qué le regalo a mi madre?, ¡Vaya detalle!-

¡UN LIBRO! Esas palabras estuvieron en mi boca en la brevedad, pronunciadas como una señal del más allá (o más acá), una compañía ideal para las compras matutinas, el mejor amigo mío, una imprescindibe feria de libro en el centro de la ciudad y vaya fortuna la mía, hasta recordé esos tiempos de adolescente estudiante cuando salíamos repletos de libros y con la sonrisa en los ojos, casi lloro (jaja).

Hasta parece domingo, no hubo universidad pero mucho movimiento, aunque como diario "hay que leer", esa palabra, ya la sueño "leer, leer, leer", diría que me fastidia pronunciarla, pero al revés de esto, me provoca un éxtasis, un viaje estelar del que pocos quieren regresar, ¿será posible tener un orgasmo con la lectura?  mi cara de suspenso me invade ante la incógnita (seriedad ante mi duda).

-Leer es un placer, ¡claro que te leo libro amado!-

¡Salud por ellas! Mamás de la vida prestada, de la benevolencia y del amor más puro; considero que el día me vio feliz pero a mi ver esto no fue cierto, mi angustia por no sé qué me envolvió en una turbulenta desesperación de tristezas acompañadas del nudo incomodo en la garganta, la brevedad de un problema causó sobre mí los estados de animo más controversiales, no siempre seré la más dichosa de portar una sonrisa alegre.
 
-¿A caso se me secó el corazón?-


Eso será mi único misterio (si cómo no).





miércoles, 9 de mayo de 2012

Día 2. ¿A quién se le ocurrió inventar enamorarse?



Me supuse que sería un día agitado, somnoliento, aburrido, pero el autobús me dijo lo contrario, el día estaba a mi favor, mochila no pesada, maletín de instrumental odontológico, al parecer la gente se quedó dormida y se les hizo tarde.

-Ojalá así fuese de Lunes a Viernes-

Modo automático, un pie tras otro pie, con 4 horas no basta para cubrir el sueño necesario, compras, sudor mañanero y subir escaleras del edificio de la universidad tres pisos y escalones empinados, hasta parece un cerro y no escalones.

-¡QUÉ AGOTADOR!-

Me aflige la idea de que hay personas a las que le caigo mal, detesto la hipocresía o la conveniencia, no me considero una mala persona, aunque por alguna razón parece que me piden a gritos que lo sea. Con el tiempo noto el cambio en las personas y hasta el tono de voz cambia y claro...

-¡BINGO! malas caras a la vista-

La verdad no sé si es envidia o qué, no tengo que presumir, más que la educación que me heredaron mis padres desde antes de nacer (jaja), digamos que a lo mejor soy yo y mis especulaciones y al rato resulta que tómala que sí;
el punto es que la biblia LATARJET me espera con ansias (sarcasmo), los asuntos amorosos jamás se terminan y son más enredosos que mi propio cabello.


-¡Vaya persona a la que se le ocurrió inventar enamorarse!-

...