lunes, 4 de junio de 2012

Día 16. El valor de los libros.

Mi formalidad no me permite mostrar interés alguno ante un objeto material interesante frente a mis ojos, pero suele ganar más mi lado infantil y me cuesta entender el por qué de mis cambiantes actitudes, y no es que sea una persona inestable, pero me encanta fusionarme en mis estados transitorios de personas peculiares. 

El valor de los libros comienza desde el primer contacto visual  que se tiene con un libro, es como "el amor a primera vista" si te enamoras ya no te zafas de ello, y así ocurre con los libros, bueno, a mi en lo personal si, cuando veo un libro pero en su momento no puedo tenerlo pienso en él, lo visualizo entre mis manos, recuerdo su portada y su titulo, su autor, sus colores, las formas y el grosor de su pasta, el pesado contenido queda marcado en mis manos, el bello recuerdo de volver a verlo y tenerlo por fin mio, es, es como el mayor de los valores que se le puede otorgar a un libro en verdad muy querido, lo contengo en mi memoria como algo hermoso y especial, y es que cuando un libro pasa por mis manos llega a ser tan importante, todos tienen sus diferencias en mi gusto, algunos por ese final que el lector puede imaginar a su gusto, otros por esa trama de suspenso, o por ese lenguaje tan amenazante y seductor, algunos más por su calidez y entrega, también aquellos que te envuelven en sus laberínticas paginas que no te permiten detenerte ni a mirar el reloj, hay otros pocos que te enseñan el valor de la sencillez, y sin dejar de mencionar a esos encantadores que enamoran con la rima, esos son mis favoritos, claro, su admirable sensibilidad me derrumba, me devuelven de un suspiro al mundo al que pertenezco. A veces opto por lo desconocido, cuentos breves, prosas,  o que sé yo, el punto es no dejar de leer arte que refresque el alma y de vida a mis sentidos.

-Preferiría quedarme en la ruina antes que no volver a tener un libro conmigo-


Al parecer he encontrado gente muy buena que me ha regalado un poco de su espacio para compartirme el gusto inmenso por sus libros, es como una cuestión de reciprocidad, yo les enseño ellos me enseñan, es una armonía tan sublime, una conexión increíble cuando la palabra intermedia es "libros". Es que para mí los libros no son como los amigos, son más que eso, son casi como un hermano o mejor dicho es el alma gemela de cada quien. Sí, almas gemelas, buena frase; pero sobre todo un libro ofrece poderes sorprendentes, puedes pertenecer a dos mundos opuestos al mismo tiempo, es una oportunidad para sentirse rey de reyes.

"Es simplemente un acto de inteligencia leer libros, pero más de uno por favor;
Es únicamente un acto de amor, un acto de pasión y entrega."


-¡AH! Es tan divino pronunciar "libro", que al leer un libro lo siento pronunciado en mis labios-

Mi estrategia es enamorarme constantemente del primer libro ante mis ojos y nunca condenarme a la infeliz y oscura vida sin libros.




miércoles, 30 de mayo de 2012

Día 15. Amistades fronterizas.

Estoy pensando muy seriamente en divorciarme por dos semanas de mi esposo Morfeo (el dios del sueño, aclarando), podría engañarle con mi amado Café pero soy mujer de uno; se me escurre el tiempo, la universidad me tiene prisionera de sus exámenes y trabajos finales, pero ya saboreo la enorme recompensa del esfuerzo, por otro lado mi querida inspiración me dejó muy sola, y puso una nota sobre mi cama ayer por la mañana, decía lo siguiente:

-Me voy de vacaciones, tiempo indefinido, no me esperes. Atte. La Musa-

Me dejó muy desconcertada, ni un abrazo escrito me dejó, fue muy triste al ver tal despedida tan ruin de su parte, pero ya habrá tiempo para arreglar cuentas con la muy ingrata por hoy me quedo indispuesta a seguir escribiendo.


Me he percatado que hay algunos, pocos a lo mejor, que visitan mi loco y humilde blog, pero jamás he sabido respuestas, me fascina la critica, si les agrada o si se identifican, o sienten conexión, o si es aburrido, o falta algo más de sabor, es bueno, malo, cualquier cosa extraña o normal no importa,  me encantaría compartir puntos de vista, soy una persona 100% abierta a todo tema de conversación, la timidez es un acceso sencillo para la comunicación, entre tímidos nos entendemos (jajaja) o si es tanta la timidez existe el saludo simple: "hola", no como ni muerdo. 

Quisiera saber que fronteras he cruzado, con quién estoy conversando a través de la pantalla virtual. No soy un monstruo, me encantaría pero es aburrido (broma), me apasiona la amistad, más cuando son fronterizas, la curiosidad es mi punto débil.


Nada más que agregar.

¡Saludos virtuales! 


domingo, 27 de mayo de 2012

Día 14. Prosa Imperdonable.

La desesperación es constante y no perdona, debe ser alimentada sino mata lentamente, no justifico la vanidad de la palabra, pero es exigente y a través de la sangre se retuerce hasta no verse  vencedor en su venganza.
Desencadeno verdades que intimidan, voraces sentimientos que no piden ser callados; esto es sólo la entrevista a una persona que me intriga, una persona que necesito conocer más de su pasado y de sus vivencias presentes como futuras, no consigo comprender sus tantas cosas, de dónde surge todo aquello, hay explicaciones que necesitan ser reveladas pero en su momento fueron desplazadas al olvido. Esa persona de la que hablo lleva mi nombre.


He aquí una prosa para empezar la semana.



Tu nombre me sabe a los ecos moribundos que retumban en esta vida poblada/ como el caminante viajero que se despide a diario en las estaciones/ prometiendo volver antes del otoño cuando los pinos se despeinan/ y los crujientes sonidos en los suelos de las calles se confunden con las lágrimas de los árboles.

Tu nombre, el poema imperfecto de todos los días/ que nace con el alba, que muere en el ocaso/ quien le decora a mi pupila el brillo resplandeciente/ y se desploma sobre mi pecho con la intención de  guerrero/ el ferviente ritmo en el firmamento de un vuelo vago/ donde el naufragio es nuestra lluvia de pieles enamoradas.

Tu nombre de fuego que conquista las curvaturas desnudas en forma de galerías mías/ donde inhalas y exhalas mi ciudad interna/ y se me despliega el alma de la tierra, inhibiendo el silencio de las palabras desbordadas/ es como si resurgiera un erizamiento que ofrece claridad de las manos tuyas, de tus manos mías.

Tu nombre lleva el sabor escurridizo, rondando mi caudal con ese aroma tuyo/ quien me sabe a lo prohibido y a la gloria escondida/ es tu nombre, las secuencias de mi reloj desesperado/ un vicio que consume, la fiebre desprendida/ en ese vaivén de tu mirar, un castigo cautivo.

Es tu nombre una fiera, el pelo, los ojos, la boca y nariz, los brazos y manos, los muslos y piernas, las facciones más finas/ remolinos en mi vientre, el perfume de tus poros, locura que se vierte en espasmos/ es tu nombre un libro que me ampara en las palabras que me elevan sin el límite hasta a ti/ el río que recorre por mi dorso, la figura de mis hojas aún sin tinta.



Tu nombre lleva mi tinta / I. Goretti. ®