martes, 12 de junio de 2012

Poema Clausurado

Si no crees que eres apto para leer un poco más de literatura con erotismo más marcado te recomiendo que no prosigas si no quieres encontrar algo que no sea cómodo para tus ojos y tu criterio. En cambio si eres amante de la poesía libre te ofrezco este poema como uno más de mis placeres poéticos.





A pesar del tiempo amenazante de nuestras manos corroídas
que se van apretujando como si fueran relojes jubilados de existencia,
queda la excitación de nuestros cuerpos que sirven de rebeldía clausurada.

Y hurgamos entre los vientres del viento que se escapan del crepúsculo,
advirtiendo la lozanía más ferviente que pudiera existir ante nosotros
como incesantes juegos secuenciales, formando laberintos.


Hay que esconderle una sola palabra al grito insistente,
-el silencio-, que con bravura consigue reventar el asilo de tus piernas
y convertirnos en una fiesta de pieles confundidas y entremezcladas en la luz.
Hay que reclamarle a la alborada que nos descubre inquietos y somnolientos
mientras lanzamos un último latido que se acostumbre a amanecer
en la desnudez que se aproxima sin permiso de los dos.


Y encontremos de nuevo la melodía que se acomoda
y se enamora del misterio que se esconde entre las sabanas
atravesando el brillo de tu piel que se abre hasta el rincón que yo soñé.

A pesar de fragmentarnos y deslizarnos por la entrepierna del placer
que se derrite quieta y lujuriosa, que se guarda los secretos
por ésta rebeldía clausurada que no advierte.


Rebeldía Clausurada/ I. Goretti. ®



jueves, 7 de junio de 2012

Día 17. Señales de un pasado.



Las alas de mi pluma fueron escogidas para emprender su vuelo y situarse en la marea de sus ojos, fue mágico encontrarnos ahí, cuando las rocas a lo lejos con sonrisas jubilosas miraban por doquier esperando a que soltara la primera estrofa, incluso había una parvada en escena, quietas todas las aves sin el parpadeo de sus aletas esplendorosas. Había un revoloteo gigantesco que de pronto se generó un extraño temor, se produjo una conspiración en los cielos, al segundo de rendirse las piernas de mi voz se encendió la flama incoherente que recibió una esperanza de ser indestructiblemente feliz al alzarnos las vidas en el bolsillo y soplarle un adiós al silencio desgarrado.


Confíe ciegamente en los ojos enmarcados que se contemplaban a kilómetros del alba, era la sentencia de un amor equivocado y vertiginoso, pero un barranco se encargó del trabajo más difícil, sujetó al dolor y a la tristeza y los empujó con la fuerza merecida, arrojandoles como sobras de la vida insulsa con la rápida y desesperada ilusión de verse de nuevo ahí, estable.


Los fantasmas del pasado se apretujaron en el acto de evaporarse nuestros latidos en forma de señales, esperaba con ansias aplaudir en favor de la sonrisa; me fue bien alinear los cabos que no estaban en su lugar,  mandé por un caño al miedo y al dolor, desprendí la emoción pasajera que me llevó por un hoyo negro y me devolvió de un tirón por un remolino; con ello, llegaron señales de armonía y estabilidad. Me jugué las cartas más fuertes y perdí una sola cosa, pero gané un horizonte lleno con aroma, sabor y vista de felicidad.


Me encontré de nuevo con el vuelo de la pluma y le elegí la mejor escena de la vida "escribirle algo a la persona que fue responsable de convertir en aves mis palabras, luego dedicárselo y marcharse antes de verse llover los ojos".


"SEÑALES DE UN PASADO"
I. Goretti. ®




* Él fue la mejor de las señales, por él comprendí el valor de las caídas, recibí la oportunidad de subir un nuevo peldaño con su dulce sonrisa y mirada misteriosa, me convertí en la tinta para bajarle estrellas como lo haría  un caballero, bailé mi baile, canté mi canto, le adorné alegrías y dediqué casi dos años a la construcción de un puente para que fuese más sencillo llegar a la felicidad de ambos, pero en el fondo esperé entre laberintos, me senté a verle con tanta pasión y até el pie a la espera incierta. Él, gracias a él por fin solté las alas, me elevé en las alturas y le dejé una nota donde firmaba una despedida, ahora le dedico mi día porque gracias a él gané mejores cosas, gané más vida y más poesía.


Romeo*


Coincidir algún otro día sería otra buena señal, porque ya no dueles ni aquí ni allá.
...





lunes, 4 de junio de 2012

Día 16. El valor de los libros.

Mi formalidad no me permite mostrar interés alguno ante un objeto material interesante frente a mis ojos, pero suele ganar más mi lado infantil y me cuesta entender el por qué de mis cambiantes actitudes, y no es que sea una persona inestable, pero me encanta fusionarme en mis estados transitorios de personas peculiares. 

El valor de los libros comienza desde el primer contacto visual  que se tiene con un libro, es como "el amor a primera vista" si te enamoras ya no te zafas de ello, y así ocurre con los libros, bueno, a mi en lo personal si, cuando veo un libro pero en su momento no puedo tenerlo pienso en él, lo visualizo entre mis manos, recuerdo su portada y su titulo, su autor, sus colores, las formas y el grosor de su pasta, el pesado contenido queda marcado en mis manos, el bello recuerdo de volver a verlo y tenerlo por fin mio, es, es como el mayor de los valores que se le puede otorgar a un libro en verdad muy querido, lo contengo en mi memoria como algo hermoso y especial, y es que cuando un libro pasa por mis manos llega a ser tan importante, todos tienen sus diferencias en mi gusto, algunos por ese final que el lector puede imaginar a su gusto, otros por esa trama de suspenso, o por ese lenguaje tan amenazante y seductor, algunos más por su calidez y entrega, también aquellos que te envuelven en sus laberínticas paginas que no te permiten detenerte ni a mirar el reloj, hay otros pocos que te enseñan el valor de la sencillez, y sin dejar de mencionar a esos encantadores que enamoran con la rima, esos son mis favoritos, claro, su admirable sensibilidad me derrumba, me devuelven de un suspiro al mundo al que pertenezco. A veces opto por lo desconocido, cuentos breves, prosas,  o que sé yo, el punto es no dejar de leer arte que refresque el alma y de vida a mis sentidos.

-Preferiría quedarme en la ruina antes que no volver a tener un libro conmigo-


Al parecer he encontrado gente muy buena que me ha regalado un poco de su espacio para compartirme el gusto inmenso por sus libros, es como una cuestión de reciprocidad, yo les enseño ellos me enseñan, es una armonía tan sublime, una conexión increíble cuando la palabra intermedia es "libros". Es que para mí los libros no son como los amigos, son más que eso, son casi como un hermano o mejor dicho es el alma gemela de cada quien. Sí, almas gemelas, buena frase; pero sobre todo un libro ofrece poderes sorprendentes, puedes pertenecer a dos mundos opuestos al mismo tiempo, es una oportunidad para sentirse rey de reyes.

"Es simplemente un acto de inteligencia leer libros, pero más de uno por favor;
Es únicamente un acto de amor, un acto de pasión y entrega."


-¡AH! Es tan divino pronunciar "libro", que al leer un libro lo siento pronunciado en mis labios-

Mi estrategia es enamorarme constantemente del primer libro ante mis ojos y nunca condenarme a la infeliz y oscura vida sin libros.