lunes, 18 de junio de 2012

Palabras de Amor


Balbucearon las palabras por un instante,
se mantuvieron quietas y se sentaron a esperar
en un rincón de aquella estación de tren,
con cara de ansiosas rimas de principio y sin final.

Querían robarse la trova para su amado,
con la rebeldía más rebelde,
se aferraban con dignidad
y con sus ojeras apretadas.

Se sentían amenazadas por la ausencia de su tren,
eran arrojadas al túnel consumista
que traicionaba con infames esperas,
pero resistían en clemencia y esperanza.

Se aferraron a las estrellas con libertad,
mirarles desde la alcoba de sus ojos
era una escena de imágenes preciosas;
fueron juramentos de amor sincero.

Cogieron sus maletas, al fin,
su tren llegaba y sus algarabías festejaban,
resonaban sus corazones apasionados,
tan emotivas ellas en sus letras gritadas.

En años, tantos, fueron condenadas,
se sintieron dichosas de la vida,
ellas eran la dinamita del amor
que recorrían las esquinas del odio y el desamor.

Entregaban palabras de amor
que reinaría en los corazones de los hombres,
regalaban olvidos de pasados
y enseñaban sus sonrisas de prosperidad.


                                                                          I. Goretti. ®









Hay que darle ese lugar tan merecido a las palabras, pero sobre todo, espacio en nuestra vida que tanto nos falta en estos días de guerras, crisis y demás, hay que demandar el poder que tenemos con sólo la palabra y arribar en la esperanza de la humanidad.







jueves, 14 de junio de 2012

Día 18. La vida misma.

Me comprometí a no encontrarle significados carentes a las cosas verdaderamente hermosas, y es que últimamente me encuentro con la vida misma.
El alma se me escapa por los poros y por la sangre y por las voces, irradio enamoramiento por doquier, ¿a caso?, mi corazón, ¡oh! mi amado corazón latente estalla como volcanes furiosos que se esmeran por sentirse fuego, fuego sobre el pecho que escoge como sabana la libertad de la piel erizada, se admira en mi pecho incandescentes luces por este sentimiento tan suave como el suspiro de mis murmullos; al amor de mi vida le debo el amor más puro.

Se me juntaron las risas de las tardes y los asombros del destino incierto que se van construyendo dentro de mi abrazo, con el encanto de ver volar las penas que sollozan en su seno como invalidas y frágiles, pues marcharon sus dudas despavoridas aquella noche de segundos moribundos, lejos, lejos de mi vista se apartaron, y mostraron su horizonte renunciado, sus vulnerables quejidos me fueron ajenos; soñaba tanto la ocasión de gritarle al orgullo y la estupidez que entorpece y destruye, la sinceridad que mis ojos se despojaron del temor y de las rotundas miradas de sueños quebradizos. La vida misma es más que dos palabras unidas en una oración, es más de lo que mis labios pueden pronunciar sacando conclusiones, es la vida misma de cada quien.


-Define tu vida misma que yo ya tengo la mía-


Ahora, vienen a mi mente tantas cosas que se cuestionan muy dentro de mí, y piensan y se enciman unas en otras, se enredan y se observan, luego se tocan unas con otras y se empapan, se encienden en su rubor de cariñosas, me parecen coquetas y emocionadas que aparentan seriedad en sus rostros misteriosos, y en el mapa de sus tesoros escondidos secretean sus historias de amor.
Las cosas de la vida misma me parecen indiscutibles, inamovibles y sin significados vagos ni aproximados, simplemente me remueven momentos extraordinarios que me hacen creer que lo vivido de mi vida ha sido tan exacto y veraz, ha sido puesta en escena para que por mi propia carne las viva con la mejor de mis promesas de que amaré sin imaginarme cuán eterno o etéreo será.


-Romeo, que dulce me sabe tu nombre, déjame ver tu rostro una vez más y abrázame fuertemente que te extraño bien bonito-






Júrame amor, y yo te juro entrega y mi vida misma.





martes, 12 de junio de 2012

Poema Clausurado

Si no crees que eres apto para leer un poco más de literatura con erotismo más marcado te recomiendo que no prosigas si no quieres encontrar algo que no sea cómodo para tus ojos y tu criterio. En cambio si eres amante de la poesía libre te ofrezco este poema como uno más de mis placeres poéticos.





A pesar del tiempo amenazante de nuestras manos corroídas
que se van apretujando como si fueran relojes jubilados de existencia,
queda la excitación de nuestros cuerpos que sirven de rebeldía clausurada.

Y hurgamos entre los vientres del viento que se escapan del crepúsculo,
advirtiendo la lozanía más ferviente que pudiera existir ante nosotros
como incesantes juegos secuenciales, formando laberintos.


Hay que esconderle una sola palabra al grito insistente,
-el silencio-, que con bravura consigue reventar el asilo de tus piernas
y convertirnos en una fiesta de pieles confundidas y entremezcladas en la luz.
Hay que reclamarle a la alborada que nos descubre inquietos y somnolientos
mientras lanzamos un último latido que se acostumbre a amanecer
en la desnudez que se aproxima sin permiso de los dos.


Y encontremos de nuevo la melodía que se acomoda
y se enamora del misterio que se esconde entre las sabanas
atravesando el brillo de tu piel que se abre hasta el rincón que yo soñé.

A pesar de fragmentarnos y deslizarnos por la entrepierna del placer
que se derrite quieta y lujuriosa, que se guarda los secretos
por ésta rebeldía clausurada que no advierte.


Rebeldía Clausurada/ I. Goretti. ®