jueves, 27 de septiembre de 2012

Día 38. Espejismos de media noche.

Vaya, parecía que todo seguía igual que ayer, ayer cuando simplemente amanecía, miraba en el refrigerador, algo se me antojaba para almorzar, o a veces no, desenmarañaba mis ojos medio adormilados, les vestía con un poco de rayos de Sol y luego, luego caminaba por el pasillo de mi casa, volvía a la recamara, un poco fatigado por el insomnio del día anterior, me recostaba en mi cama aún en pijama, reflexionaba un poco, miraba la pared violeta así como queriendo sacarle platica, era la mejor escena entre ella y yo, era un coqueteo, me cortejaba y le sonreía medio tímido, que buenos momentos vivimos mi querida pared y yo.

Ahora me resulta imposible creer que todo lo maravilloso con la pared era un simple espejismo de media noche, resulta que un día mientras dormía, tuve una pesadilla tremenda, sólo recuerdo que me sobresalté y mi SÍSTOLE-DIASTOLE sin parar como un tren a kilómetros por hora, sentí la fuerza con que se me sacudía aquella maquina que todos llaman corazón, me fue imposible retornar al sueño, por un momento quise sentirme su pared, ser su parte más suya, dejar de llamarme Óscar para ser parte de su simple pared, de su trozo de cemento decorado con pintura violeta, justo como mi nombre sería al unirme a su dulce miel violeta.
No me quedaba más que arrancarme la piel que me sostenía los órganos, y el escurrido líquido que llaman sangre, y los huesos duros y bien nutridos, y que cada sentenciada voz dejase de gritar un poco y se volviese viento de un eco inoportuno que supiese a mar y a nubes.

Cuando desperté aquel día, me dí cuenta que la alarma sonaba sonaba y sonaba pero mi profundo sueño y agotado cuerpo estaban como derrotados sobre esta cama en la que me encuentro ahora mismo, no podía creer que una de mis manos estuviera sobre, dentro del libro que leía la noche anterior, estaba ahí, metida en esas páginas así como arena movediza, me asusté, di un grito y luego carcajeé, era asombrosa aquella escena de imposible creencia, lo más curioso es que del libro se escurrían terrones como de tierra, sí, así como de arena, sentía como mi cuerpo se volvía libro, y no pared como lo había soñado. Tan grande era mi berrinche que me puse a llorar como niña, semejante cuerpo y de voz ronca, solté las primeras lagrimas. 

Aquel espejismo de media noche estaba lejos de mi extrovertida mente, elevé mi libro-mano al cielo y aquella arena se convertía en mí, era algo maravillosamente sublime, mis cabellos, falanges, piernas, brazos, todo era parte de un libro que se sentía arena y mitad humano. 

Al despertar tuve que lavarme la cara, salí de casa con libros y libros en mochila y el desayuno un poco apretado, de nueva cuenta el bus me dejaba por quedarme dormido. Me llamo Óscar y siento que vivo para contar la siguiente historia que nunca conté...
I. Goretti.®

-Una historia más de mis dedos incompresibles, locos y soñadores como su tinta- 

A más de un mes, retomo este medio, mi espacio, tu espacio, la universidad me pide casi tiempo completo, pero he vuelto a dejar mi huella.
Amante de las letras y siempre amiga de ustedes...

-¡¡Buen día Gente Bonita!!-

viernes, 24 de agosto de 2012

Día 37. Buenas nuevas.


Parece como si la tierra me hubiese tragado, pero no, no es así, las cosas han salido maravillosamente, ha sido ésta una semana fantástica y repleta de cosa por hacer, regreso a la universidad, compra de cuadernos, materiales para la carrera, pendientes y más pendientes, en fin, una gran semana, comenzando por los nuevos compañeros, los ya conocidos y tan extrañados, por los maestros nuevos, el ambiente... Todo, todo es una magia total, nada me hace más feliz que volver a las actividades que día con día te hacen crecer, madurar, aprender.

Me ha pasado mucho que dicen que soy muy seria, seria algo así como tímida, más los que no me conocen, claro, pero pienso yo que se equivocan rotundamente, aunque es mejor que me conozcan así con "seriedad" a que me descubran en medio de una vagancia de niños o algún momento de locura total donde no hay quien me detenga, ni el diablo mismo (jajaja).

Los fines de semana serán un poco más "light", pienso y creo o creo y pienso, que será adecuado escribir alguna buena nota cada fin de semana, proyectarles alguna buena nueva, o algún tema que cruce por mi alocada mente de-mente.

-Los libros me esperan, las tareas y demás, también, yo muy feliz atiendo cada libro que me pide ser leído. ¡YUPI!-

Sin más por el momento, dejo mis saludos.




miércoles, 15 de agosto de 2012

Día 36. A un paso de la verdad.

En ocasiones llegué a preguntarme, ¿cuál, cuál es el propósito de esta vida tan desconocida pero a la vez tan placentera que estoy teniendo?  y vaya que de vez en cuando lo sigo haciendo, la cuestión es que cuando me levanto de un tiempo para acá todo es tan distinto, tan cambiado, amanezco con otro aspecto, con otro rostro, todos los días muy distintos, a veces con ese rostro de duda o de risa, de lloro o de incongruencia, a veces de desconcierto o de alegría todos los días. Descubrí que las vivencias que han surgido últimamente ya no son coincidencias, comprendí que tienen un fin, y podría producir un derrumbe en todo esto si continuara hablando de tal forma, pero la realidad es que me encuentro a un paso de la verdad, a un paso de poner nombre a todos los hechos "extraños" "anormales" que a mi alrededor se han formado día a día. Y pareciera que es una locura, al principio lo creía pero no lo fue, una persona cercana y lejana a la vez me hizo reafirmar lo que me ocurre con sus mismas palabras mías, era una coincidencia, pero no lo era, ni mentira tampoco pudo serlo, pero nuestras generaciones se han juntado en este camino para llegar a una misma verdad, a una misma misión, la felicidad compartida.

Lo único que sé es que este cambio está generando grandes cosas, una de ellas la razón de estar aquí, la única razón de saber a qué vine a este pedazo de tierra que me fue otorgado, la única y más valiosa razón de vivir en la búsqueda de todo lo bueno.
El miedo, la pena, el lloro, el lamento, la tristeza, todo aquello apagado y sin color va saliendo de mis pasos, voy marcando una línea opuesta a todo esto, simplemente se va formando una diferencia grande, una diferencia que atraje a la vida mía.

-Estoy a un paso de la verdad, ¿y tú?-

¡Saludos amigos fronterizos!