miércoles, 30 de mayo de 2012

Día 15. Amistades fronterizas.

Estoy pensando muy seriamente en divorciarme por dos semanas de mi esposo Morfeo (el dios del sueño, aclarando), podría engañarle con mi amado Café pero soy mujer de uno; se me escurre el tiempo, la universidad me tiene prisionera de sus exámenes y trabajos finales, pero ya saboreo la enorme recompensa del esfuerzo, por otro lado mi querida inspiración me dejó muy sola, y puso una nota sobre mi cama ayer por la mañana, decía lo siguiente:

-Me voy de vacaciones, tiempo indefinido, no me esperes. Atte. La Musa-

Me dejó muy desconcertada, ni un abrazo escrito me dejó, fue muy triste al ver tal despedida tan ruin de su parte, pero ya habrá tiempo para arreglar cuentas con la muy ingrata por hoy me quedo indispuesta a seguir escribiendo.


Me he percatado que hay algunos, pocos a lo mejor, que visitan mi loco y humilde blog, pero jamás he sabido respuestas, me fascina la critica, si les agrada o si se identifican, o sienten conexión, o si es aburrido, o falta algo más de sabor, es bueno, malo, cualquier cosa extraña o normal no importa,  me encantaría compartir puntos de vista, soy una persona 100% abierta a todo tema de conversación, la timidez es un acceso sencillo para la comunicación, entre tímidos nos entendemos (jajaja) o si es tanta la timidez existe el saludo simple: "hola", no como ni muerdo. 

Quisiera saber que fronteras he cruzado, con quién estoy conversando a través de la pantalla virtual. No soy un monstruo, me encantaría pero es aburrido (broma), me apasiona la amistad, más cuando son fronterizas, la curiosidad es mi punto débil.


Nada más que agregar.

¡Saludos virtuales! 


domingo, 27 de mayo de 2012

Día 14. Prosa Imperdonable.

La desesperación es constante y no perdona, debe ser alimentada sino mata lentamente, no justifico la vanidad de la palabra, pero es exigente y a través de la sangre se retuerce hasta no verse  vencedor en su venganza.
Desencadeno verdades que intimidan, voraces sentimientos que no piden ser callados; esto es sólo la entrevista a una persona que me intriga, una persona que necesito conocer más de su pasado y de sus vivencias presentes como futuras, no consigo comprender sus tantas cosas, de dónde surge todo aquello, hay explicaciones que necesitan ser reveladas pero en su momento fueron desplazadas al olvido. Esa persona de la que hablo lleva mi nombre.


He aquí una prosa para empezar la semana.



Tu nombre me sabe a los ecos moribundos que retumban en esta vida poblada/ como el caminante viajero que se despide a diario en las estaciones/ prometiendo volver antes del otoño cuando los pinos se despeinan/ y los crujientes sonidos en los suelos de las calles se confunden con las lágrimas de los árboles.

Tu nombre, el poema imperfecto de todos los días/ que nace con el alba, que muere en el ocaso/ quien le decora a mi pupila el brillo resplandeciente/ y se desploma sobre mi pecho con la intención de  guerrero/ el ferviente ritmo en el firmamento de un vuelo vago/ donde el naufragio es nuestra lluvia de pieles enamoradas.

Tu nombre de fuego que conquista las curvaturas desnudas en forma de galerías mías/ donde inhalas y exhalas mi ciudad interna/ y se me despliega el alma de la tierra, inhibiendo el silencio de las palabras desbordadas/ es como si resurgiera un erizamiento que ofrece claridad de las manos tuyas, de tus manos mías.

Tu nombre lleva el sabor escurridizo, rondando mi caudal con ese aroma tuyo/ quien me sabe a lo prohibido y a la gloria escondida/ es tu nombre, las secuencias de mi reloj desesperado/ un vicio que consume, la fiebre desprendida/ en ese vaivén de tu mirar, un castigo cautivo.

Es tu nombre una fiera, el pelo, los ojos, la boca y nariz, los brazos y manos, los muslos y piernas, las facciones más finas/ remolinos en mi vientre, el perfume de tus poros, locura que se vierte en espasmos/ es tu nombre un libro que me ampara en las palabras que me elevan sin el límite hasta a ti/ el río que recorre por mi dorso, la figura de mis hojas aún sin tinta.



Tu nombre lleva mi tinta / I. Goretti. ®

sábado, 26 de mayo de 2012

Día 13. Anécdotas de la vida.

La otra ocasión me ocurrió algo curioso, nunca me había detenido a observar lo hermoso que es un niño con síndrome de down, es una de las personas a las que admiro, pues tienen un corazón grande y una mirada realmente profunda, siembran paz y alegría.

Esa tarde mientras hacia unas compras universitarias, ya estando en el estacionamiento del centro comercial quitando el seguro de mi automóvil (¡ojo! yo estoy a favor de un medio sin contaminación, mi automóvil es una bicicleta) pasó por mi lado derecho un coche tinto, era una señora de aproximadamente 35 años, en la parte trasera del coche iba un pequeño con tan sólo unos 5 años, tuvimos el tiempo para cruzar nuestras miradas, detener el tiempo en instantes y observarnos mutuamente, contemplarnos, fue el encuentro de emociones perfectas, uno de los más dulces momentos que puede alguien tener. El pequeño me saludó con tal rostro angelical, con ese afán de la reciprocidad, yo le devolví el saludo con una gigantesca sonrisa y me fue devuelta esa sonrisa, el coche prosiguió y lo perdí de vista, fue entonces que me vi ahí, detenida, ausente, con un poco de sudor deportivo y agitaciones de agotamiento, yo ahí, junto a mi "automóvil", ahí; entonces comprendí al subirme y pedalear de nuevo esa bicicleta que la mayoría de los sucesos más hermosos son aquellos que no planeamos tener en nuestro día, simplemente pasan por una razón, yo las tomo como la oportunidad de poder cambiar algo, de mejorar, nunca de empeorar o retroceder, siempre en la búsqueda y hallazgo de claves que son indispensables tener en el transcurso de la vida.



-Ese pequeño me hizo sonreír desde el corazón cuando yo más triste me encontraba-