-¡Caramba!-
Los días son transitoriamente rápidos, apenas hace seis días y todo parece en ayer, han sucedido tantas cosas que poco a poco voy pidiendo que se los coma el pasado, así podré ponerle lugar al presente que me conoce y me transforma, me ausento por las vacaciones pero sigo inspirada para oportunidades como esta, les dejo un poco más de mi pasión por la literatura.
-¡Saludos, amigos fronterizos!-
Prosas Incoherentes
Hay un olvido próximo, aquí, enredado entre mis huellas, un olvido que se pronuncia con el vaivén de los pasos sumergidos, en cada derramar de tierra que se pone a husmear como chismoso. No es la lluvia, no; no es el aire, no; tampoco fue la neblina que nos bañó de ausencias, no; fue esa noche que bailó en mi ojos con misterio, intruso de sus manos con juego de coqueteo indeciso, fueron los indelebles ademanes que se fugaron por las comisuras de los labios inoportunos, nos sentimos presos por la pasión de la noche fugada de estrellas, y vacilamos con risas, y huimos de nuestro mundo, nos quisimos como fugaz latido compartido, nos quisimos como quién quiere eternidades; hubo gemidos cortados, suspiros acelerados y un rompimiento de promesas que se volcaron entre los labios humedecidos por la necesidad de las voces nulas. No encendimos las luces, nos atrevimos a desafiar a la penumbra con el deseo que escurría de los corazones necios, necios como el secreto que juramos cuando pintamos sentencias en los temblores de los latidos confusos, cuando cruzamos la frontera de la censura y elegimos el peligro de la pared y la luz.
Amor intacto, con la imprudencia del violento pacto del amor nombramos en un instante al permiso de revolvernos las miradas y encontrarnos en el mimo mutuo. Amor intacto, pudo tu cuello ser el cielo navegado, el que exige ser bebido por las níveas de mis manos, explotar el perfume del castigo y abrazar la sensualidad que se nos escapa. Amor intacto, no terminemos de anidar anhelos con la sangre erizada por el escalofrío y persigamos inocencias calladas por el alma pura. Deslumbremos ante la carencia de motivos y susurremos pensamientos nobles que encadenen efímeros pasajeros del tiempo y la marea; seamos ajenos de vida y caricia.
Acerquemos la fragilidad de nuestros nombres con el amor tibio del pudor
y guardemos el destino para otro momento lejano que nos consuma en el olvido.
Los días son transitoriamente rápidos, apenas hace seis días y todo parece en ayer, han sucedido tantas cosas que poco a poco voy pidiendo que se los coma el pasado, así podré ponerle lugar al presente que me conoce y me transforma, me ausento por las vacaciones pero sigo inspirada para oportunidades como esta, les dejo un poco más de mi pasión por la literatura.
-¡Saludos, amigos fronterizos!-
Prosas Incoherentes
Hay un olvido próximo, aquí, enredado entre mis huellas, un olvido que se pronuncia con el vaivén de los pasos sumergidos, en cada derramar de tierra que se pone a husmear como chismoso. No es la lluvia, no; no es el aire, no; tampoco fue la neblina que nos bañó de ausencias, no; fue esa noche que bailó en mi ojos con misterio, intruso de sus manos con juego de coqueteo indeciso, fueron los indelebles ademanes que se fugaron por las comisuras de los labios inoportunos, nos sentimos presos por la pasión de la noche fugada de estrellas, y vacilamos con risas, y huimos de nuestro mundo, nos quisimos como fugaz latido compartido, nos quisimos como quién quiere eternidades; hubo gemidos cortados, suspiros acelerados y un rompimiento de promesas que se volcaron entre los labios humedecidos por la necesidad de las voces nulas. No encendimos las luces, nos atrevimos a desafiar a la penumbra con el deseo que escurría de los corazones necios, necios como el secreto que juramos cuando pintamos sentencias en los temblores de los latidos confusos, cuando cruzamos la frontera de la censura y elegimos el peligro de la pared y la luz.
Amor intacto, con la imprudencia del violento pacto del amor nombramos en un instante al permiso de revolvernos las miradas y encontrarnos en el mimo mutuo. Amor intacto, pudo tu cuello ser el cielo navegado, el que exige ser bebido por las níveas de mis manos, explotar el perfume del castigo y abrazar la sensualidad que se nos escapa. Amor intacto, no terminemos de anidar anhelos con la sangre erizada por el escalofrío y persigamos inocencias calladas por el alma pura. Deslumbremos ante la carencia de motivos y susurremos pensamientos nobles que encadenen efímeros pasajeros del tiempo y la marea; seamos ajenos de vida y caricia.
Acerquemos la fragilidad de nuestros nombres con el amor tibio del pudor
y guardemos el destino para otro momento lejano que nos consuma en el olvido.

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