martes, 17 de julio de 2012

Historias Paralelas.

Espuma corroída en los corazones extraños que se fugaron por el azulado espesor de las nubes manchadas/ ensangrentadas las malicias aterradas por la esperanza crucificada en la desilusión del paupérrimo paisaje.

Palomas blancas, con los brazos sobre el tejado, veo yo, brillan, se enredan en un rayo de luz/ han soñado que dejan sus huellas incendiadas, se ríen, y se van.

Respiras en un vibrar de soledad, guardianes del consuelo, gritan, braman, aúllan en el viento, se lo comen/ mueren en su vientre, resuenan cómo rayo, chamuscan las lunas que se observan, sin color, sin gris.

El reo suplica, cabrón, chilla, se burla del guardia, teme, calla, estremece las tripas de su hambre y se tira/ fallece la templada oscuridad de las suplicas oxidadas.

Hormigas en el aire del arco iris solar, vuelven en el recuerdo de una melodía, compongo el poema breve/ me baño en su tono de niña, quiero en el bus un asiento, cuerpo del insomnio, es lo que todo pido, café.

Relámpagos burlescos, inequívocos y chistosos, asesinos de la hoguera, han llorado un fragmento de dolor/ alegría de la voz mezclada con mar de luna, en lo fugaz del amparo solitario de las estrellas.

Una desgracia, ¡Ay mi vida!, no te culpo, no dudo, temo si te pierdo, amor del alba volátil, ¡Ay mi vida!/ no te vayas, no, no, morirme en el ayer de frente y sin tus pasos.

Noche de New York con rock and roll, vino tinto despierto, envuelto en un cuadro sin color, festeja/ a destiempo en las noches de la puerta al amanecer, vuelo nocturno en el otoño de Enero.

Y un día más, en Diciembre, sembramos cerezos, arrancamos girasoles y envolvemos gardenias/ pechos monumentales translucen con su sol muy puesto, nadie sabe si es la dama del astro rey de la luz.

Mezclemos las ironías, los despechos, los engaños, enterremos sus lujurias, putas, ¡a la horca!/ el mudo clama con alaridos y despierta el rincón de la piel moribunda.

Mea el perro, brilla la avenida en el mar agonizante, quebrantando en sus olas los amantes en el horizonte lejos/ y rompen en fulminante gemido la vida silenciada, anunciada.

Una lápida, una casa, un reloj, una lágrima, hubo nada en todo, cayeron platos, vasos, entierros del recuerdo/  transitamos la inmadurez de la mañana y clausuramos el latido con el FIN.

I. Goretti. ®



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